Redacción

Veracruz.- Como una supuesta venganza es que se está manejando la investigación de un múltiple homicidio ocurrido el pasado 28 de diciembre en el municipio de Astacinga. Aparentemente la impunidad en un caso de violación fue el origen de todo.

Según informa Excelsior fue a finales del mes pasado cuando se tuvo conocimiento del asesinato de cuatro miembros de una familia entre ellos Guadalupe, de 70 años; Gloria, de 40; una menor de 12, y Florencio, de 38,. La Policía Ministerial inició las indagatorias y los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo).

Según las investigaciones, tres hombres armados arribaron al lugar, iniciaron una discusión y luego balearon a los ocupantes. A algunas de las víctimas les dieron tiro de gracia.

Según las investigaciones esta historia comenzó siete años atrás, cuando la familia Montalvo Salas, del pueblo de Huapango, fueron informados que una niña de apenas 15  años de edad fue violada, era la hija del cabecilla de la familia.

Según se informó el presunto perpetrador fue el primo de la madre de la menor, un hombre de 35 años,  quien además, presumió a la menor como su “novia” en el pueblo.

El padre de la niña se encontraba en Estados Unidos cuando en su pueblo se hablaba de la afrenta. El hombre trabajaba para darle mejores oportunidades a su familia ya que en general la comunidad padece de pobreza.

La familia de la niña fue apoyada por una alcaldesa del PRD, quien los llevó a presentar la denuncia contra el agresor sexual. Al poco tiempo, el hombre fue detenido pero quedó en libertad debido a que se determinó que el expediente no estaba bien armado.

El violador de la menor fue liberado y se fugó a Estados Unidos. Desde entonces se desconoce su paradero.

El padre de la víctima seguía los hechos de cerca y al toparse con la impunidad del gobierno de Veracruz y la incompetencia de la Fiscalía juró cobrar venganza.

Al llegar diciembre de 2020, el padre de la joven regresó a su pueblo. Su vuelta resultó ampliamente comentada. Sin embargo, en el pequeño poblado nadie se imaginó que la venganza alcanzaría tales dimensiones.

Poco después de llegar al poblado el padre de la chica violada anunció que visitaría a la familia del violador para vengarse, se desconoce si dieron algún tipo de aviso a las autoridades o si simplemente lo ignoraron.

El 28 de diciembre cumplió la advertencia, esa noche llegó en varios vehículos, bajaron y rafaguearon la vivienda y mataron a los cuatro miembros de la familia entre ellos una menor de 12. Según las investigaciones, tres hombres armados arribaron al lugar, iniciaron una discusión y luego balearon a los ocupantes. A algunas de las víctimas les dieron tiro de gracia.

Lo que más impactó al poblado de Huapango, poblado donde 100% de la población es indígena, fue el asesinato de la estudiante de 12 años. La gente del lugar la recuerda como buena muchacha.

Una testigo relató que la noche de la tragedia se dirigió a la casa de Guadalupe Tecpile, después de los disparos y vio el coche de los agresores, al acercarse escuchó la voz del asesino; era el padre de la niña ultrajada siete años antes.

El padre de la joven ahora es buscado por las autoridades veracruzanas.

La noche del asesinato las patrullas de la policía tardaron tanto en llegar a la escena del crimen que los asesinos se marcharon tranquilamente.

Con información de Excelsior

RC

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