Redacción

Estados Unidos.- En el transcurso de este lunes se dio a conocer que el secretario interino de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Chad Wolf, ha renunciado a su puesto. La decisión tiene lugar a menos de una semana de que partidarios del aún presidente, irrumpieran en el Capitolio de Washington, causando muertes y graves disturbios en la ciudad y sobre los edificios históricos

Con esta decisión, Wolf se convierte en el tercer miembro del gabinete saliente en dejar su puesto antes de tiempo luego de los incidentes y antes del final del mandato de Trump, sumándose a las ahora ex secretarias de Transporte, Elaine Chao, y de Educación, Betsy DeVos.

En su carta de renuncia dirigida al personal de la cartera de Seguridad Nacional, Wolf evitó vincular directamente su renuncia a los hechos del Capitolio, pero especificó que su decisión era consecuencia de ‘eventos recientes’, y denunció específicamente “las continuas e infundadas sentencias de las cortes sobre la validez de mi autoridad como secretario interino”.

“Estos eventos y preocupaciones implican un desvío cada vez mayor de recursos y atención del importante trabajo del Departamento en este momento crítico de transición de poder”, agregó el funcionario.

Dijo estar triste de tomar esa decisión, dado que tenía la intención de permanecer en el gobierno ‘hasta el final’. Su renuncia entrará en vigor justo antes de la medianoche (hora local) y lo reemplazará por el resto de su periodo el actual administrador de la Agencia Federal Para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), Pete Gaynor.

Los nueve días restantes de la administración de Donald Trump estarán cargados de tensión, considerando que el FBI advirtió sobre planes de sus partidarios para llevar a cabo protestas armadas en todo el país por la victoria del contendiente demócrata.

Wolf estuvo entre los miembros del gabinete que condenó la violencia en el Capitolio, y urgió al mandatario a hacerlo también. “Esto es inaceptable. Estas acciones violentas son un exceso y le imploro al presidente y todos los funcionarios electos que condenen fuertemente la violencia que tuvo lugar”, expresó en ese entonces.

“Cualquier indicio de incitación a la violencia por parte de un funcionario electo va en contra de quienes somos como estadounidenses. Todos los ciudadanos tienen el derecho a protestar pacíficamente, pero una vez que esas protestas se vuelven violentas, deberíamos aplicar nuestras leyes y hacer que los responsables rindan cuentas más allá de las motivaciones políticas”, agregó en su denuncia.

AC

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