Redacción

México.- Un día como hoy miércoles 23 de diciembre pero de 1888, el pintor Vincent Van Gogh mutiló su oreja izquierda con una navaja de afeitar. Un hecho singular que ha generado muchas historias, teorías, canciones e incluso el nombre de una agrupación musical “la oreja de Van Gogh”.

En 1888, en la ciudad francesa de Arles, se produjo un evento que se convertiría en una leyenda moderna: un extranjero llegó a la puerta de un burdel y le entregó a una de las chicas un paquete que contenía un pedazo sangriento de su propia carne.

El hombre se llamaba Vincent van Gogh. En ese momento, era un pintor desconocido y sin éxito, pero llegaría a ser uno de los artistas más célebres de todos los tiempos.

Según los historiadores, la versión más oficial sobre las razones del artista, es que el pintor en medio de una crisis existencial y posiblemente bajo los efectos de la absenta que bebía en exceso, cortó su oreja izquierda con una hoja de afeitar, la envolvió en un pañuelo y corrió a un burdel para regalársela a una prostituta y se fue. Ella se quedó en shock, habló a la policía y les contó lo ocurrido.

La policía fue a buscar a Van Gogh a su casa y lo encontraron desangrado y muy débil.

La teoría de Paul Gauguin

Otra de las teorías es que el artista francés Paul Gauguin fue quien le cortó la oreja a Van Gogh para defenderse de una pelea que tuvieron, pues también se cuenta que tenían una relación secreta.

Se dice que ambos estaban en estado de ebriedad y comenzaron a discutir debido a que Gauguin le pidió a Van Gogh que se fuera a vivir a París, ya que el pintor vivía en Arles en ese momento y se molestó.

Iniciaron una pelea y al momento de defenderse Gauguin le cortó la oreja a Van Gogh, pero éste negó que Gauguin hubiera sido el atacante posiblemente para que no se le acusara.

En relación a la primera teoría, existe una nueva versión publicada en el libro ‘La oreja de Van Gogh: la verdadera historia’ de la escritora inglesa Bernardette Murphy.

La autora cuenta en el libro que el propio Van Gogh se cortó la oreja mirándose en el mismo espejo que usaba para sus famosos autorretratos, y la supuesta prostituta que la recibió “como regalo” era la hija de un granjero que trabajaba como encargada de la limpieza del burdel.

Sea la teoría que sea, sin duda es uno de los misterios más grandes en el mundo del arte.

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