No solo nos legaron el coronavirus. En Wuhan crean ropa que ajusta la temperatura.

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Científicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong en Wuhan, China, se propusieron desarrollar un tejido práctico para la regulación térmica, empleando seda y chitosán, un material del duro esqueleto exterior de los mariscos, para confeccionar fibras equipadas con microestructuras con polietilenglicol (PEG), un polímero que cambia de fase y que absorbe y libera energía térmica.

Las fibras resultaron ser fuertes, flexibles y con capacidad de repeler al agua.

Los tejidos inteligentes son parte de las nuevas tecnologías que han permitido crear un tejido fuerte y cómodo que calienta o enfría la piel según convenga y que no requiere fuente energética externa.