Redacción

México.- Érika Guevara Rosas, mexicana y directora de Amnistía Internacional (AI) para las Américas, aseguró que es muy preocupante que el presidente intente minimizar la gravísima crisis de violencia de género que existe en el país.

“Vivimos en una cultura patriarcal y machista en México devaluó a las mujeres a ciudadanas de segunda clase”, alertó la dirigente en el hemisferio occidental de AI, organización mundial de defensa de derechos humanos con sede en Londres.

Según una entrevista otorgada a El Universal, Guevara describe el problema de la agresión a las mujeres en México como un flagelo y una deuda pendiente que muestra la incompetencia de los gobiernos y, en muchas ocasiones, la negligencia para prevenir esta violencia.

La directora de Amnistía Internacional segura que México, está en una de las peores crisis de derechos humanos del hemisferio, y tristemente es ejemplo de incapacidad, indolencia y negligencia de los gobiernos ante esta violencia.

El país ocupa uno de los primeros lugares en número de feminicidios, de desaparecidas, de niñas y adolescentes con embarazos por violencia sexual e impunidad para los crímenes contra las mujeres, y, aun así, las fiscalías no están adaptadas ni capacitadas para investigaciones adecuadas e imparciales.

“México es un país de leyes e instituciones que se quedan en el papel. Hay múltiples leyes federales y en los estados que se han quedado en promesas de papel”, expresó.

En 2019 hubo una brutal disminución de 20% del presupuesto público nacional para salud materna, sexual y reproductiva. En 2020 también hubo un recorte presupuestal del Instituto Nacional de la Mujer y de los fideicomisos de refugios de mujeres y otros programas.

Señaló que son muchos factores muestran la falta de voluntad política; “En México se carece de información efectiva, hay múltiples violencias y obstáculos de acceso a la justicia”

Respecto a la creciente represión policial es México, puntualizó: “La violencia sistémica se refleja en la violencia policial contra las mujeres que valientemente toman las calles en actos de protesta para exigir la rendición de cuentas y la atención del problema. La represión policial se está convirtiendo en la norma, las detenciones arbitrarias en el último año, una represión con un componente de género que ejerce la policía con violencia sexual se está convirtiendo en un patrón común para silenciar a estas mujeres que valientemente siguen reclamando el ejercicio de derechos y la rendición de cuentas del gobierno federal y de los gobiernos estatales.

“Ha sido muy preocupante ver que el gobierno del presidente López Obrador ha intentado múltiples veces minimizar la gravísima crisis de violencia de género que existe en el país, y el cómo ha intentado deslegitimar a las organizaciones de derechos humanos de las mujeres, desacreditando la lucha por la igualdad y contra la violencia de género al estigmatizar a los múltiples movimientos y sobre todo a las protestas genuinas contra la violencia y exigiendo que su gobierno finalmente pueda tomar cartas en el asunto de manera seria”, finalizó.

Con información de El Universal

AC

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