Redacción 

Irlanda.- En una tercera ola de coronavirus, el país de Irlanda se ha convertido nuevamente en uno de los lugares donde más han batallado con la pandemia, pero también ha sido uno de los más eficaces para poder controlar los contagios.

En este pequeño país, de 5 millones de habitantes solo se ha registrado 2 mil 397 muertes por Covid-19 y se ha reconocido por la forma en que lucho contra las dos primeras olas desde que inicio la pandemia. Diciembre fue uno de los meses un poco más complicados, tras haberse convertido en el lugar con muchísimos más contagios e inducir un segundo confinamiento que en otras poblaciones.  Pues este lunes se dio a conocer un nuevo número de contagios que tristemente lo pone en el primer lugar con más Covid-19 en el mundo.

El martes, Suiza anunció una cuarentena para los viajeros procedentes de Irlanda, mientras que el Director de Emergencias Sanitarias de la OMS, Michael Ryan, reconocía que el país se enfrenta ahora a “uno de los mayores aumentos en el número de casos de la enfermedad”

Para combatir este ‘tsunami‘ de contagios, en palabras del primer ministro, Irlanda puso en marcha un tercer confinamiento después de Navidad, cuyo sucesivo endurecimiento provocó el cierre de escuelas, tiendas y pubs, restaurantes y hoteles debido a que unas semanas antes había sido uno de los países que más relajó las restricciones para las fiestas navideñas.

En un intento por detener la propagación, la República de Irlanda suspendió los vuelos procedentes del Reino Unido hasta el 9 de enero y ahora exige una prueba de covid-19 negativa a la llegada, medida que se extenderá a todos los países a partir del sábado.

Sin embargo, algunos medios de comunicación han destacado el papel que la frontera con la provincia británica de Irlanda del Norte puede haber desempeñado en contra de sus esfuerzos por detener la propagación de la nueva variante británica.

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