Hay nuevos datos sobre los 43 de Ayotzinapa.

De acuerdo con datos publicados por #ElPaís, la fiscalía del entonces presidente, Enrique Peña Nieto, comandada en ese momento por Jesús Murillo Karam, ocultó más de un kilogramo de restos óseos hallados en una barranca conocida como ‘La Carnicería’, mismo predio donde este año fue identificado otro estudiante de #Ayotzinapa.
En entrevista para ese medio, Mercedes Doretti, del equipo forense argentino y Francisco Cox, del grupo de expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que investigó el ‘caso Ayotzinapa’, destacaron los constantes roces con la fiscalía por la intención de su equipo en retomar búsquedas en la barranca.
  • La Procuraduría de Murillo Karam halló en diciembre de 2014 restos óseos en el mismo predio donde este año fue identificado un estudiante de Ayotzinapa. Aún así, en ese momento la PGR apostó por apegarse a la «verdad histórica».

Esta establecía que delincuentes pertenecientes al grupo delictivo ‘Guerreros Unidos’, habrían asesinado a los muchachos y habían quemado los cuerpos en el basurero de Cocula, luego arrojaron sus restos al río San Juan, cerca de esa área. El 7 de diciembre, la fiscalía anunció que algunos huesos hallados en el río semanas antes coincidían con el perfil genético de uno de los 43 normalistas desaparecidos: Alexander Mora.

Con la identificación de Mora se apuntalaba la versión de los hechos propuesta por la Administración de Enrique Peña Nieto. reconstrucción ajena a la teoría de los investigadores externos, pero bastó para que la aparición de huesos en una barranca a cientos de metros del basurero quedará en el olvido.

  • En 12/2014, peritos de PGR levantaron un kilo de fragmentos óseos de la barranca de la carnicería. Nunca los analizaron genéticamente. Los almacenaron y no hicieron nuevas búsquedas. En 6/2020, la fiscalía corroboró allí restos de uno de los 43.

Pese a la relevancia del hallazgo de restos de huesos en zonas isladas de Guerrero, México, por un grupo de autodefensas que buscaban indicios de los 43 estudiantes de Ayotzinapa por cuenta propia, la fiscalía de EPN nunca ordenó un análisis genético de las muestras encontradas.

En diciembre de 2014, un grupo de autodefensas de Guerrero encontró restos de huesos a las afueras de Cocula. Los investigadores sacaron fragmentos óseos de la barranca de La Carnicería. Las autoridades en turno estaban al tanto de las brigadas de búsqueda independientes, y aún así nunca mandaron a analizar los hallazgos, ni tampoco siguieron buscando. El grupo peinaba la zona buscando indicios de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, ocurrida en septiembre en el pueblo vecino de Iguala. Cuando encontraron los huesos, y ante el caso omiso de las autoridades, avisaron a la prensa.

  • El 7 de diciembre, la fiscalía anunció que unos huesos hallados en el río coincidían con el perfil genético de uno de los 43, Alexander Mora. Ajena a la teoría de los investigadores, la aparición de huesos en una barranca a cientos de metros del basurero quedó en el olvido.
  • A finales de 2014, la PGR presentó su teoría: Guerreros Unidos había desaparecido a los 43 con la ayuda de policías municipales de Iguala y Cocula. Según Murillo, los delincuentes habían asesinado a los muchachos y habían quemado los cuerpos en el basurero de Cocula.

 

  • Casi un año después de recoger los restos, el 30/11/15 los fiscales empezaron a estudiar los fragmentos con los peritos. Ese mismo día, la perito en genética determinó que no le servían para un análisis en su campo.
  • En Febrero de 2016, con el expediente en manos de la Subprocuraduría de Derechos Humanos en turno (DDHH), el titular de las investigaciones, José Aarón Pérez Carro, pidió información sobre todo lo anterior. La contestación señalaba que no se encontró «correspondencia con los perfiles genéticos» de las 43 muestras, dato que desestimó muchas teorías.

Sin embargo, en la respuesta, firmada por una fiscal de SEIDO -encargados anteriores de la investigación- no aparecía peritaje alguno que probara que los restos no corresponden a alguno de los 43 desaparecidos.

La omisión de la vieja fiscalía cobra relevancia ahora, en 2020, cuando salen a la luz los nuevos hallazgos en La Carnicería. Hace unos meses, investigadores anunciaron que uno de los fragmentos óseos encontrados en el paraje coincidía con el perfil genético de Christian Rodríguez, uno de los 43.

Una fuente de la actual fiscalía lamenta que sus predecesores no analizaran genéticamente los restos encontrados en 2014 en La Carnicería. El hallazgo del hueso de Christian en una zona cercana a donde aparecieron estos otros aumenta las expectativas sobre su origen.

Si la pandemia lo permite, el Equipo Argentino de Antropología Forense, involucrados en la primer búsqueda en 2014, seleccionará los fragmentos susceptibles de contener material genético. La fiscalía los mandará al laboratorio de la Universidad de Innsbruck, en Austria, para su análisis.