Fallece el «Mucha Crema» Gaytán: La legendaria voz de la Arena México.

La lucha Libre Mexicana es sin duda una parte importante de la cultura, identidad y representatividad deportiva de este país, y por cierto, este deporte es una aportación de México al mundo como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad.

La lucha libre es un deporte completo y un espectáculo, pero también un ritual, una representación escénica; es juego, magia, una obra de teatro de la vida con personajes fabulosos de carne y hueso, dotados de fuerza física, pero también de valores; es la lucha del bien y el mal que se convierte en una metáfora de la vida.

Si hablamos de rituales, la presentación es el preámbulo de toda épica batalla, e incluso, la calidad de esta es la que marca el nivel de espectacularidad que se le va a exigir a cada gladiador.

El presentador es una pieza fundamental del entorno luchístico, y si de presentadores hablamos, existe una institución: Don Armando «Mucha Crema» Gaytán. La legendaria voz de la épica Arena México, ntrar coreado con su voz, es y será sin duda uno de los honores más grandes que la Lucha Libre y la Arena México podían otorgar por siempre.

Ayer la extraordinaria voz de Don Armando se extinguió de este plano, pero la Arena Celestial ha recibido a aquel que dirigirá los combates en la eternidad, tal como lo hizo por tantos años y se quedó inmortalizado por incontables generaciones de afición.

Es un ritual, un oficio rudo y crudo que es también un arte de fina ejecución; es una de las expresiones de la cultura popular urbana más arraigada en nuestro país.

En un breve recuento histórico de la lucha libre en México, el cronista de lucha libre Jorge Gómez Garnica recordó que en 1427 se fundaron las dos escuelas aztecas para guerreros, y que en 1865 un general francés dio las primeras exhibiciones de lucha libre en el Palacio de Buenavista, mientras que en 1897 se realizó el primer encuentro de lucha libre en la plaza de toros de Bucareli.

Añadió que en 1922 se llevó a cabo la primera lucha por un campeonato profesional en la ciudad. “En 1931 hay una gran temporada de lucha en la Arena Nacional (actual Palacio Chino); en 1933 se reabre la Arena Modelo con el nombre de Arena México; en 1934 debuta ‘El Enmascarado’, con lo que se estrena la máscara en la lucha mexicana; en 1942 en la Arena México aparece la mayor leyenda de la lucha libre mexicana: ‘El Santo el Enmascarado de Plata’, y en 1952 se estrena la película La bestia magnífica, primera cinta de lucha libre en el país”.