Emilio Lozoya dará a FGR primeros nombres y datos de presunta megacorrupción bajo la doctrina «Roxin»

Emilio Lozoya Austin, exdirector de Pemex, comparecerá en los próximos días en la modalidad de entrevista ante el Ministerio Público de la Federación, para hacer la primera entrega de nombres, datos e indicios de un presunto esquema de corrupción a gran escala que habría operado durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

A partir de esta primera comparecencia, la FGR definirá si los datos e información del exdirector de Pemex son viables y suficientes para otorgarle un beneficio que contempla la ley denominado “criterio de oportunidad”, y convertirlo en un testigo colaborador.

Actualmente el exdirector de Pemex se encuentra en calidad de vinculado a proceso por su probable responsabilidad en los delitos de lavado de dinero, cohecho y asociación delictuosa en relación con los casos Odebrecht. En seis meses se ha programado la audiencia en la que sería acusado formalmente de los cargos.

En caso de que la FGR decida entregarle el criterio de oportunidad, se suspenderá el proceso penal en su contra y se solicitará al juez una audiencia para que el exdirector de Pemex ratifique la información que aportará ante un Tribunal. Todo ello debe ocurrir antes del periodo señalado.

La teoría de la defensa está sustentada en una doctrina formulada por el penalista alemán Claus Roxin, uno de los más influyentes del mundo, que sostiene que hay personas de alto nivel que cometen crímenes, pero no directamente, sino utilizando a otros que casi nunca saben de la transcendencia real de lo que ocurre. A estas personas se les conoce como “autores mediatos”, los cuales lideran los referidos aparatos de poder.

Dicha doctrina tuvo sus cimientos en los juicios posteriores a la Segunda Guerra Mundial y posteriormente fue perfeccionada.

Mientras permanezca en calidad de procesado, Lozoya deberá portar un brazalete con geo localizador y no podrá desplazarse más allá de la zona conurbada de Ciudad de México.

Cada 15 días debe acudir a firmar una hoja de control que garantice que se encuentra localizable y tendrá como medida de seguridad la custodia de agentes federales, como medida de protección por su posible perfil de testigo colaborador en un caso mayúsculo de corrupción.