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Donald Trump sugiere retraso de elecciones

Por primera vez el presidente Donald Trump sugiere públicamente que se retrasen las elecciones presidenciales que Estados Unidos celebrará el 3 de noviembre.

Lo hizo mediante una publicación en Twitter, el cual ha sido ampliamente interpretado como una clara maniobra de distracción, especialmente al llegar minutos después de que se hicieran públicos datos sobre una contracción económica sin precedentes durante el segundo trimestre por la crisis de coronavirus.

Donald Trump se ha escudado en un argumento político, que ya esgrimió en la campaña de 2016 antes de ganar: azuzar los desacreditados miedos a que se produzca un fraude masivo. Señaló al voto por correo, una herramienta a la que ha declarado una guerra pero que es perfectamente legal y cuyo uso, dados los riesgos que podría conllevar el voto en una persona en medio de una pandemia, algunos estados quieren ampliar y otros lo están ampliando.

Según un recuento de “The Washington Post”, Donald Trump ha hecho 70 asaltos al voto por correo desde marzo, 17 solo el último mes. Ha puesto también al frente del Servicio Postal a Louis DeJoy, politizando una institución donde con el argumento de problemas económicos se está planteando cierre de oficias y servicios que afectarían al voto. Trump cuenta con la colaboración de gobiernos estatales controlados por republicanos, que luchan en los tribunales para intentar frenar la expansión del voto por correo.

Hasta ahora, ningún republicano destacado se ha atrevido a respaldar la sugerencia de un retraso electoral que el mismo Donald Trump está presionando para que las escuelas reabran con clases presenciales en medio de la pandemia, pese a la cautela que sugieren los expertos, proponía “hasta que la gente pueda votar de forma adecuada, segura y sin peligro”.

Sin embargo, Mitch McConnell ha recordado que la fecha es inamovible; Lindsey Graham ha reconocido que “no parece una idea particularmente buena”; Marco Rubio ha dicho que “va a haber una elección legítima, creíble y como siempre ha sido” y el gobernador de Nueva Hampshire ha garantizado que su estado votará el 3 de noviembre.