Publicidad

Redacción

Guanajuato.- Los familiares de Juan Manuel Orozco Parra y Jorge Alan Reyes Nieves, jóvenes queretanos desaparecidos y asesinados en Celaya, denunciaron el trato indigno del que fueron objeto por parte de las autoridades de Guanajuato.

Según informó el portal PopLab, fue hasta después de las 10 de la noche del miércoles, casi cuatro días después de que ambos fueron encontrados asesinados en un camino de la salida de Celaya a Juventino Rosas, cuando llegó a Querétaro el cuerpo de Juan Manuel, que era esperado por familiares y sus amistades.

Sobre las circunstancias en que fueron asesinados no han sido informados claramente por la Fiscalía guanajuatense, señalaron.

Funcionarios del Ministerio público a cargo de la investigación les dieron versiones distintas sobre la localización del automóvil Jetta en el que ambos viajaban y que fue localizado después del hallazgo de sus cuerpos en una zona de cultivo del camino a la comunidad de Gasca en Celaya, en la madrugada del lunes 18.

Publicidad

Proceso, recopiló información en donde relatan los familiares que funcionarios de la propia Fiscalía general, de la Comisión Estatal de Búsqueda y de la Secretaría de Gobierno incurrieron desde el primer momento en diversos actos que obstaculizaron la búsqueda, identificación y entrega de los restos de Juan Manuel y Jorge Alan para ser despedidos y sepultados en Querétaro.

En su denuncia, los familiares narraron que Juan Manuel Orozco Parra, de 31 años, y Jorge Alan Reyes Nieves, de 27 -ambos cuñados y estudiantes de Arquitectura en el ITN de Querétaro- tenían junto con otro socio una empresa dedicada a la construcción.

El domingo 17, viajaron juntos de Querétaro a Celaya en el automóvil Jetta gris modelo 2012 de uno de ellos por asuntos de su empresa.

Sus padres supieron que habían comido en el restaurante ‘Alianza Do Brasil’ de esa ciudad, ubicado sobre el bulevar Adolfo López Mateos, ese día. Después de esa comida, ya no supieron de ellos. “En el restaurante fueron renuentes a decirnos algo; nada sobre cámaras, nada. Que salieron de ahí y ya”, dijeron.

El lunes, una vez que comenzaron a difundir a través de las familias y amigos las fotografías de ambos con un llamado a solicitar ayuda para localizarlos, contactaron a través de la Plataforma por la Paz en Guanajuato -integrada por académicos y activistas defensores de derechos humanos- a la Comisión estatal de búsqueda (CEB), a la que pidieron ayuda para encontrarlos.

Esa noche pudieron hablar con un funcionario de la CEB, al que le pidieron activar de inmediato la búsqueda de los dos jóvenes. “Pero nos contestó que ya mañana, ya mañana, aunque le dimos números telefónicos, datos de la tarjeta de circulación del auto; pudieron haber hecho algo”.

Además, el funcionario les recomendó de plano que no viajaran a Celaya esa noche del lunes.

Mientras tanto, en el transcurso del lunes recibieron también informes a través de redes sociales de personas que les comentaban que esa madrugada se habían encontrado los cuerpos de dos hombres en el camino a la comunidad de Gasca, en la salida de Celaya a Juventino Rosas, y que podían ser ellos.

Los padres decidieron viajar a Celaya el martes muy temprano y acudir al Servicio Forense. Allí mostraron fotografías de los dos jóvenes y dieron detalles sobre ellos, pero les aseguraron que no tenían cuerpos con sus características.

Así que acudieron al edificio de la Fiscalía regional para presentar una denuncia, pero según informaron no les dieron número de carpeta de investigación, los tuvieron mucho tiempo esperando para declarar.

“Después les mostraron unas fotografías y allí pudieron confirmar que los cuerpos encontrados sí eran de ellos. No les permitieron verlos y les informaron que aún no les habían hecho las necropsias, aunque los habían encontrado desde el lunes en la madrugada”, narró la familiar.

Mientras estaban en el trámite de la denuncia, los familiares se dieron cuenta de que personal de la Guardia Nacional entregó un reporte a la Fiscalía sobre la localización del automóvil Jetta de los muchachos.

Presuntamente, había sido encontrado circulando con tres personas a bordo. Los agentes persiguieron el auto, pero en un punto los tres ocupantes lo abandonaron y se refugiaron en una casa. Ninguno fue detenido.

En el Ministerio Público les daban una versión diferente sobre el hallazgo del automóvil Jetta.  “La última versión que les dieron de una fiscal en el siguiente turno es que no hubo tal persecución, que no ocurrió así, que encontraron el vehículo abandonado… La verdad, así da hasta miedo que algo nos puedan hacer”, señalaron los familiares.

Llegó el miércoles y fueron informados que les entregarían los restos de Juan Manuel y Jorge, pero para eso, tuvieron que viajar a San Miguel de Allende y luego a Dolores Hidalgo.

La Plataforma por la Paz denunció en redes sociales lo ocurrido y el trato de las autoridades hacia las familias. “Las familias de Juan Manuel y de Alan exigen trato digno, que se les entreguen los cuerpos a la brevedad y que se haga justicia”.

Desde las 4 de la tarde se había convocado en Querétaro a los familiares y conocidos de ambos jóvenes para el velorio, que comenzó sin sus restos.

Después de las 10 de la noche, a Querétaro arribaron por fin ambos féretros.

Con información de PopLab

Publicidad