Cinco relatos de terror que no debes perderte de Edgar Allan Poe

Redacción

México.-  La muerte de Allan Poe, considerado como uno de los maestros universales de los relatos de terror, ocurrida el 7 de octubre de 1849, sigue siendo un misterio. Hasta hoy se desconoce si se trató de un asesinato, de un intento de suicidio o simplemente de una desgracia del destino.

Los crímenes de la calle Morgue 

Fue publicado por primera vez en 1941 en Graham Lady’s and Gentleman’s Magazine y allí introduce a Auguste Dupin, su detective sagaz, deductivo y misántropo. La historia se centra en el doble feminicidio de una madre y su hija. Cuando la policía no encuentra respuestas, ni pistas, se convoca a Dupin, quien resuelve el conflicto de manera sorprendente.

La serie se continúa con dos relatos: El misterio de Marie Roget, publicado en forma de folletín en la revista Ladie’s Companion, entre noviembre de 1842 y febrero de 1843, donde también se narra un doble feminicidio, y se cierra con La carta robada, publicado en diciembre de 1844.

El escarabajo de oro 

Su protagonista es William Legrand, un misántropo apasionado por la entomología. Junto a un viejo criado negro, Júpiter, Legrand vive en una isla cercana a la costa de Carolina del Sur.

Legrand encuentra en los alrededores una especie desconocida de escarabajo; por su color, dorado brillante con manchas negras, y sobre todo por su peso, parece como si estuviera hecho de oro. El mismo día del hallazgo recibe la visita de un amigo (el autor del texto), a quien da cuenta de su descubrimiento y le dibuja la forma del insecto.

Un mes después de este incidente, el amigo recibe una nota de Legrand convocándole urgentemente. Al llegar junto a Legrand se entera de que ha organizado una misteriosa expedición y, no queriendo contrariarle en sus caprichos, acepta participar en ella. Los tres hombres, guiados por Legrand, recorren la isla hasta llegar al pie de un gigantesco tulípero. Siguiendo las instrucciones, descifra un pergamino escrito en clave, encontrado casualmente en una playa, éste contiene instrucciones para desenterrar el tesoro de un antiguo pirata. 

El gato negro

Considerado como uno de los relatos más espeluznantes de la historia de la literatura, la obra fue publicada de manera original en el periódico Saturday Evening Post de Filadelfia, en agosto del 1843. El cuento es, además, considerado como esencial en lo que en la actualidad se conoce como terror psicológico. La historia se centra en un matrimonio joven, que llevan una vida tranquila junto a sus mascotas hasta que él comienza a tener problemas de alcohol. “La perversidad es uno de los primitivos impulsos del corazón humano”, escribe el autor.

En un ataque de furia, el hombre asesina al gato negro y allí comienza una caída hacia un abismo de perturbaciones. La pareja ingresa en una crisis profunda de características violentas y la reaparición del gato negro lleva aún más lejos los problemas, hasta llegar a su famoso desenlace.

El cuervo y otros poemas

 Publicado por primera vez en 1845, es sin dudas su poema más importante y también el más exitoso, ya que le generó reconocimiento mundial.

El texto se centra en una visita misteriosa, la de un cuervo parlante, que llega a la casa de un hombre dolorido por mal de amores. Allí, la presencia del animal va acompañando el proceso de desesperación y locura del joven estudiante. El Nevermore (Nunca más) que el pájaro repite de manera sistemática es una referencia inconfundible.

El corazón delator

La misma es contada por un narrador anónimo que intenta convencer al lector de su cordura al mismo tiempo que describe un asesinato que cometió.

La víctima era un anciano con un “ojo de buitre” transparente, como lo llama el narrador. El narrador enfatiza el cálculo cuidadoso del asesinato, y él esconde el cuerpo desmembrándolo y escondiéndolo debajo de las tablas del piso.

El narrador desmiembra el cuerpo y oculta las partes del mismo debajo de las tablas del piso, y asegura la ocultación de todas las señales del crimen. Aun así, el grito del anciano durante la noche hace que un vecino le informe a la policía, a quien el narrador invita a mirar a su alrededor.

Afirma que los gritos escuchados fueron los suyos en una pesadilla y que el hombre está ausente en el país.

Confiados en que no encontrarán ninguna evidencia del asesinato, el narrador les trae sillas y se sientan en la habitación del anciano, en el mismo lugar donde se oculta el cuerpo, y no sospechan nada, ya que el narrador tiene un trato de maneras agradable y sencilla.

El narrador comienza a sentirse incómodo y nota un zumbido en sus oídos. A medida que el sonido se hace más fuerte, el narrador llega a la conclusión de que es el latido del anciano que viene de debajo de las tablas del suelo.