Redacción

Estados Unidos.- Una multitud de simpatizantes del presidente saliente de Estados Unidos irrumpió de manera violenta en el Capitolio para evitar que los legisladores certificaran la victoria electoral de Joe Biden. Por más de dos siglos, esta sesión conjunta del Congreso de EU había sido un mero trámite.

Tras realizar un mitin para insistir en el supuesto fraude electoral, protesta en la que participó Trump, la turba superó las barreras policiales y entró al Congreso rompiendo puertas, ventanas e incluso escalando muros.

Ante la violencia, Washington DC decretó toque de queda desde las 18 horas de ayer hasta las 6 horas de este jueves, pero se mantendrá en estado de emergencia durante 15 días.

Autoridades reportaron cuatro muertos, entre ellos una mujer baleada por la policía del Congreso, y 52 detenidos. También se recuperaron al menos cinco armas.

Tras el ataque, Joe Biden, el mandatario electo, denunció una insurrección y llamó a Donald Trump a detener la revuelta. El presidente de EU pidió a sus simpatizantes retirarse a casa y evitar la violencia, aunque insistió en que le robaron la elección. Facebook y Twitter suspendieron temporalmente las cuentas del republicano luego de que las usó para justificar los disturbios.

Toman el Capitolio

Una multitud en un intento de obligar al Congreso a desestimar la derrota electoral del republicano en los comicios del 3 de noviembre, causó la suspensión de la certificación de la victoria del demócrata Joe Biden.

Oficiales desenfundaron las armas mientras los legisladores, que ya revisaban los votos electorales, se ponían máscaras de gas y los manifestantes rompían ventanas del inmueble.

La policía lanzó gases lacrimógenos y ordenó la evacuación de varios edificios de oficinas después de que los manifestantes marcharon por los pasillos del Congreso hasta llegar a la tribuna.

 La policía escoltó a los miembros de la Cámara de Representantes desde el sector donde habían estado debatiendo después de que los legisladores alineados con Trump desafiaron los resultados de las elecciones.

Agentes de la Guardia Nacional fueron movilizados en Washington y estados vecinos para intentar restablecer el orden.

El despliegue de refuerzos fue anunciado por la Casa Blanca y el Pentágono y confirmado por autoridades de Virginia y Maryland.

El Senado levantó la sesión abruptamente y el vicepresidente, Mike Pence, que había presidido una sesión conjunta del Congreso, así como la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, fueron llevados a un cuarto de seguridad.

El martes, Trump prometió a sus seguidores que sería un día “salvaje”.

Hasta la madrugada de este miércoles, al menos cinco armas habían sido recuperadas y 52 personas arrestadas, informó el jefe de policía de Washington DC, Robert Contee, que calificó el ataque como “un motín”.

Líderes de todo el mundo se pronunciaron en contra de la violencia en el Capitolio y llamaron a defender la democracia de Estados Unidos.

Entre los mandatarios que expresaron su preocupación está el primer ministro británico, Boris Johnson, el canadiense, Justin Trudeau, el presidente francés, Emmanuel Macron, el argentino, Alberto Fernández, además de la Organización de Estados americanos, la Unión Europea y la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

En México, la Alianza Federalista de Gobernadores dijo confiar en que los procedimientos de transición en EU “se den en breve y en forma y que el Acta de Conteo sea respetada con total apego al Estado de Derecho de nuestro país vecino”.

Por su parte, el consulado mexicano en Washington DC ofreció asistencia a connacionales, ante el inicio del toque de queda.

El senador Ricardo Monreal Ávila se solidarizó con los congresistas estadunidenses y condenó “la violencia en todas sus formas”.

Con información de Excelsior

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